Reseña de “El encuadernador” de Bridget Collins

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El encuadernador de Bridget Collins es de esos libros que sientes la tentación de leer porque su  sinopsis y su portada se alían para seducirte poderosamente. El problema viene cuando el libro te decepciona porque crees que había una buena trama que se ha diluido para acabar sabiendo a poco. Te explico mejor mis impresiones de este libro en mi reseña.

Bridget Collins comienza la historia de El encuadernador presentando a Emmett Farmer, un joven granjero que todavía arrastra las secuelas de una extraña enfermedad cuando recibe la orden de sus padres de marcharse a las marismas para ser aprendiz de encuadernador de Seredith, una anciana encuadernadora que solicita al chico bajo su tutela. Aunque a Emmett le desconcierta que sus padres, quienes consideran que los libros son algo negativo o peligroso, le insten a aprender un oficio que en su tierra está muy mal considerado, no le queda otra que obedecer y mudarse a la casa-taller de la anciana. Al principio, Emmett realiza labores manuales de encuadernación de libros, pero no tarda en comprender que hay algo más oscuro y misterioso en su nueva profesión que su tutora se niega a confesarle.

Casi al final de la primera parte del libro, Emmett acaba comprendiendo que la encuadernación está relacionada con atrapar los recuerdos o vivencias (sobre todo negativas) para que la gente pueda olvidar sus lastres. Se trata de un procedimiento mágico y terrorífico del que esperaba saber más y que me hizo pensar que había valido la pena aguantar el lento ritmo del libro para conocer toda la verdad acerca de este proceso y sus implicaciones. Sin embargo, la segunda parte vuelve a la vida anterior de Emmett para contar su historia de amor prohibida antes de ser “encuadernado” para olvidarla. Aunque en la tercera parte el libro salta de nuevo al presente, la cosa no se endereza y va alejándose de la mágica idea de la encuadernación para presentar unos últimos capítulos con algún componente interesante, pero aburrido a ratos.

Es muy difícil dar una opinión concreta de este libro. Me ha decepcionado, pero tampoco me ha disgustado del todo, porque juega en su favor lo original de la trama, sus referencias al mundo de la literatura y sus tintes oscuros y casi góticos con recreaciones muy duras no exentas de asesinatos, crueldad humana y violaciones que ponen sobre la mesa los abusos de los ricos. Pero lo lento de su ritmo y cómo se desvía de la idea principal, perdiendo página a página su halo mágico y fantástico, me hacen pensar que el libro podría haber sido mucho mejor. A pesar de que la historia de amor sí me ha gustado, creo que la trama se ha centrado demasiado en ella, y siempre he preferido la fantasía antes que el romanticismo.

En definitiva, no me arrepiento de haber leído El encuadernador. Tiene muchos puntos positivos y algunos pasajes incluso me han marcado, pero voy a relegar este libro a mi lista de prescindibles y únicamente te animo a leerlo si te apetece algo light entre lecturas, no tienes otra cosa más interesante entre manos o te gustan las historias de amor con algún tinte fantástico. Si lo has leído, me encantaría conocer tu opinión o saber si le has sacado más partido que yo. ¡Nos leemos!

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